Abrir una tienda online puede parecer fácil a priori, pero la cosa se agrava si elegimos un tipo de negocio basado en la técnica de Dropshipping. Un negocio de Dropshipping se basa en la fórmula del “agente comercial” pues el usuario titular del negocio, no tiene un stock de productos, sino un catálogo del mismo, al más puro estilo MaryKay, Venca o Avon. De este catálogo el cliente elige su cesta de la compra y lo recibe directamente en su casa, una vez el “comercial” los pide a un proveedor, con el que previamente ha concertado un catálogo y unas tarifas.

Existen en este modelo de negocio tres partes: un comercial o intermediario y titular de tienda online, un proveedor y un cliente.

La venta es fácil y el artículo pasa directamente del proveedor al cliente, quien no sabe (si se gestiona bien) quién es este proveedor, evitando el atractivo de pagar menos costes intermedios.

 

Tiene numerosos beneficios, pues no es necesario disponer de un stock, sino que se vende a medida que se encargan artículos, pero sin embargo, también tiene otros inconvenientes, pues dejas en manos de un proveedor el envío, asumiendo pese a no tener el control, los riesgos de los eventuales problemas que puedan suceder.

Respecto a la forma del negocio, debes saber que puedes elegir la forma que quieras, bien una S.L., una S.A, una Comunidad de Bienes o un autónomo. Sin embargo, te aconsejamos que optes por una Sociedad solo si comienzas a tener un volumen considerable, pues el desembolso inicial acentúa los  costes de constitución. La Comunidad de Bienes te puede resultar interesante si sois dos socios autónomos.

Como en cualquier negocio, debes llevar una contabilidad bien por módulos (estimación objetiva), bien por contabilidad directa, la común y conocida. Los módulos existen únicamente para determinados tipos de negocio, puedes informarte en la página de la Agencia Tributaria Española, para ver si en tu caso puedes optar por la tributación por módulos. Este sistema se basa en unas tablas o índices (luz, metros del local…), por lo que siempre se paga una cuota fija.

Las empresas basadas en Dropshipping son muy usadas para aquellos empresarios que pretenden vender en marketplaces como Amazon o Ebay, plataformas que apuestan por este tipo de negocio. Cada vez son más las empresas españolas que se lanzan a vender productos desde, por ejemplo, China, desde su casa, obteniendo un % de los beneficios.